Liderazgo estratégico: impulsando la visión de la empresa

La mayoría de las empresas tienen ejecutivos con las habilidades operativas necesarias para mantener la rutina de la empresa, día a día. Sin embargo, estas empresas enfrentan un importante vacío a la hora de identificar líderes que puedan abordar problemas más complejos. Los problemas que implican lidiar con un alto grado de incertidumbre exigen la presencia de un líder estratégico.

El liderazgo estratégico es una forma de liderazgo en la que los ejecutivos, utilizando diferentes estilos de gestión, desarrollan una visión de la empresa que le permite adaptarse a los cambios del entorno sin dejar de ser competitiva en un entorno económico y tecnológico cambiante. A diferencia del liderazgo burocrático, que es uno de los estilos de liderazgo que se caracteriza por ser más formal y más rígido para liderar, el liderazgo estratégico tiene como objetivo agilizar los procesos, aumentar la productividad, promover la innovación y cultivar un ambiente que anime a los empleados a ser productivos, independientes y exitosos. para aprovechar sus propias ideas y habilidades.

El liderazgo estratégico es, por tanto, la capacidad de un líder para visualizar, planificar, orientar y aprovechar al máximo los recursos disponibles para ejecutar las estrategias de manera eficiente, eficaz y efectiva.

Los líderes estratégicos alinean su plan estratégico con la gestión estratégica. Los empleados respetan su papel de liderazgo y su visión general a medida que se esfuerza por hacer realidad esa visión.

Las características clave de un líder estratégico efectivo incluyen lealtad a la visión de la empresa, uso juicioso del poder, transparencia, comunicación efectiva, resolución de conflictos, aptitud para delegar, amor por el trabajo, compasión y empatía por los demás y autoconciencia.

Según el artículo Liderazgo estratégico: las habilidades esenciales escrito por Paul J. H. Schoemaker, Steve Krupp y Samantha Howland publicado en 2013 en Harvard Business Review, las competencias de liderazgo estratégico incluyen lo que los autores llaman las seis habilidades esenciales:

Anticípese – recopile información de una amplia gama de fuentes dentro y fuera de la industria o la empresa para anticipar los movimientos de la competencia en nuevas iniciativas o productos.

Desafío – vea y reformule un problema desde múltiples puntos de vista para identificar y comprender sus causas.

Interpretar – demuestre curiosidad y apertura probando múltiples hipótesis de trabajo e involucrando a otros antes de llegar a una conclusión.

Decidir – analice las inversiones a largo plazo para el crecimiento con la presión a corto plazo para obtener resultados, así como los riesgos y recompensas para los clientes y otras partes interesadas al tomar decisiones.

Alinear – examinar los incentivos de las partes interesadas y la tolerancia al cambio e identificar los conflictos de intereses.

Aprender – Compartir casos de éxito y fracaso para fomentar el aprendizaje. Revisar las decisiones después de que se hayan tomado si hay pruebas que las refuten.

En conclusión, es importante desarrollar una cultura en la que se valore el aprendizaje y los errores se vean como oportunidades de aprendizaje. Convertirse en un líder estratégico significa identificar las debilidades en las seis habilidades presentadas y corregirlas.

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